CUMBRE VIEJA ESTALLA EN LA PALMA

Cuaderno de Bitácora (septiembre 2021)

El pasado sábado 11 de septiembre, comenzaron en la isla de La Palma una oleada de terremotos, la mayoría de baja magnitud, provocados por la acumulación de 11 millones de metros cúbicos de magma que intentaban salir a la superficie. En la madrugada del sábado al domingo se produjeron nuevas réplicas de hasta 3,8 de magnitud que finalmente provocaron que el volcán Cumbre Vieja entrara en erupción, siendo las localidades más afectadas Los LLanos de Aridane, Fuencaliente, El Paso y Mazo.

Nos encontramos ante un enjambre sísmico (término con el que los geólogos denominan un gran número de terremotos que se producen en un mismo punto durante un mismo periodo). Este «enjambre sísmico», se produce porque un volumen de magma está ascendiendo desde la profundidad, probablemente desde el manto superior hasta la superficie en su intento por romper la corteza terrestre, lo que deforma la superficie y genera muchos terremotos. Es uno de los fenómenos precursores de la erupción, de tal forma que el suelo se levanta como si estuviera creciendo la isla. Lo normal es que antes de una erupción el ascenso de magma vaya rompiendo zonas de la corteza y genere terremotos, hasta que definitivamente se rompe la caja magmática y sube a la superficie.

Si cualquier volcán es impredecible, las características de este monstruo de La Palma hacen aún más incierta su evolución, ya que Cumbre Vieja no es un volcán al uso, es descomunal y, a diferencia del Teide (Tenerife) o del Etna (Sicilia), no tiene un único cráter. Se trata de una sucesión de pequeños volcanes que, en caso de erupción, la lava puede salir por cualquiera de sus cráteres.

El parque natural de Cumbre Vieja ocupa unas 7.500 hectáreas y abarca seis municipios, cuyo destino depende de la actividad volcánica. Tanto La Palma como El Hierro son las islas más jóvenes y están en fase de crecimiento, por tanto, es normal que haya erupciones. La última vez que rugió el Cumbre Vieja fue hace 50 años: el 26 de octubre de 1971.

Desde que era una niña he sentido una atracción especial por los volcanes y todo  lo que ocurre en las entrañas de la Tierra. Tratándose, en este caso, de la isla de La Palma mi interés se multiplica de forma exponencial por la historia de amor que tuve la fortuna de  vivir allí y que ni en 100 vidas olvidaré.

Historia que pueden leer en mi novela: A los hombres de mentira les vienen grandes las mujeres de verdad

https://ediciones-caudal.com/libro/a-los-hombres-de-mentira-les-vienen-grandes-las-mujeres-de-verdad/

Estos días sigo las noticias procedentes de la Palma entre la fascinación por la salvaje belleza de contemplar la fuerza y magnitud de la naturaleza y el horror y la pena por la devastación que produce la lava en todo lo que se encuentra a su paso.  La Isla Bonita ya nunca será igual.

La última vez que estuve en La Palma fue el pasado octubre donde volví a vivir uno de los momentos más felices de mi vida y donde ya nunca nada será igual

 

Puerto Naos, 23 de octubre de 2020